Dos años maquetando bodas.
Casas de novias, con figuritas feas y jarrones de flores más feas. Espejos de marcos horteras en las entradas. Samsung de 28 pulgadas como tele habitual en el 30% de los casos.
La novia junto a la ventana, luz natural, mirando el ramo (calas naranjas 60%)
La novia ajustando la corbata a su padre.
Los padres mirando a la novia (parece que fue ayer cuando la nena hizo la comunión).
Recepción y llegada. Aquí es cuando veo al novio por primera vez (feo 73%, traje hortera 85%)
Novia saliendo del coche, mercedes, beemeuvedoble, incluso algún renol laguna. Peatones cotillas que me encanta que salgan en la foto (para el resto una molestia)
Entrada a la iglesia. Madrina + Novio. Padrino + Novia. Invitados que no se han terminado de sentar que siempre fastidian el protocolo (el protocolo se va a tomar portolculo)
Ceremonia. Sonrisas, anillos, arras. Imposible que deje de aparecer el cura (al fin y al cabo es su casa)
Tomando la comunión (cara de imbéciles con la lengua fuera 98%)
Firmas. Familiares más allegados en el altar (ojos cerrados 56%, aunque se repite la toma dos o tres veces para asegurarse la venta de la foto)
Salida. Arroz y pétalos (Bolsa de arroz en el suelo 27%, el amigo bestia que les vacía la bolsa directamente sobre la cabeza a los novios 13%)
Grupos frente a la puerta de la iglesia, más ojos cerrados. Riesgo mayor, porque las hacemos en analógico para revelado ultrarrápido (labor de venta mesa por mesa, invitado por invitado en el restaurante, mientras se ponen finos a lechazo)
Novios solos. El reportaje. Parecen tan felices (parecen). Durante los primeros meses maquetando estas fotos, la vida era pura alegría: sonrisas, miradas tiernas... luego te acabas acostumbrando, como buen forense.
Restaurante, brindis, comedor. Mesa presidencial. Tarta (novia haciendo como que le va a clavar la espada al novio 87%). Más brindis.
Depende del día se cubre el baile.
Fin del reportaje.
(Echo en falta cubrir la noche de bodas)